Autoestima, autoconcepto y ego explicado de forma sencilla

Autoestima, autoconcepto y ego explicado de forma sencilla

autoestimaEstas tres palabras son las más importantes que nos podemos encontrar a la hora de comprender al individuo en general, y a nosotros mismos. Hay una tremenda confusión entre estos tres conceptos, que generan una gran cantidad de sufrimiento. Aunque evidentemente aquí voy a hablar a nivel teórico, hay un antes y un después cuando se ha comprendido realmente lo que es la autoestima y su diferencia con el ego. Empecemos por algunas definiciones estándar (fuente Wikipedia).

Definiciones formales

    • La autoestima es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen, es la percepción evaluativa de nosotros mismos.
    • Autoconcepto es la imagen que tiene cada persona de sí misma, así como la capacidad de autoreconocerse. Cabe destacar que el autoconcepto no es lo mismo que la autoestima. El autoconcepto incluye valoraciones de todos los parámetros que son relevantes para la persona: desde la apariencia física hasta las habilidades para su desempeño sexual, pasando por nuestras capacidades sociales, intelectuales etc.
    • Ego: se define como la unidad dinámica que constituye el individuo consciente de su propia identidad y de su relación con el medio.

Definición sencilla

Si lo veis muy complicado, no pasa nada, ahora vienen las explicaciones y ejemplos. Lo primero es redefinirlo, pero en un lenguaje llano, que todos podamos comprender:

    • Autoestima: es cómo te valoras como persona, es lo que te quieres a ti mismo. ¿Has estado alguna vez enamorado de alguien? ¿Sí? Estoy seguro de que sí, pues si sientes eso hacia ti mismo, eso es que tienes una muy alta autoestima (y no, no es narcisismo, más adelante explicaré la diferencia).
    • Autoconcepto: Es cómo te ves a ti mismo. Si te ves hábil en algunas cosas y torpe en otras, cómo te ves físicamente… pero todo desde un punto objetivo. Imaginemos una persona con unos kilos de más (para el estándar social actual), pero que sea atractiva. Si esta persona se ve con esos kilos de más pero se ve atractiva tiene un autoconcepto preciso. Y esto no tiene nada que ver con la autoestima. Ahora entra la valoración, si esta persona se siente mal por esos kilos de más, su autoestima está baja. Pero si no lo valora como negativo, sino que esto es lo que hay, y al que le guste bien, y al que no, que no mire, entonces tiene una buena autoestima. Ahora, si esta persona no se ve atractiva a pesar de sentirse bien consigo misma, en ese caso tiene una autoestima fuerte, pero un autoconcepto erróneo. ¿Veis por dónde voy?
    • Ego: El ego es más complicado. Ha tenido miles de definiciones. La mayor parte de las personas lo confunde con la autoestima. Pero en principio sólo significa una cosa: yo. Una palabra tan sencilla y a la vez tan complicada. ¿Qué es “yo”? ¿Quién soy “yo”? No son preguntas fáciles, pero no vamos a entrar en filosofar y en las miles de opiniones que hay sobre este concepto, sino realmente a definir lo que en realidad todo el mundo supone que es. Es sencillo: El ego es la importancia del yo, es la importancia que me doy a mi mismo. Ya está así de sencillo.

Ahora que he definido los tres conceptos, vamos a entrar en la típica confusión entre ego y autoestima. De hecho se confunde tanto, que hay escuelas y corrientes que se dedican a aumentar el ego.

Ejemplos

Imaginemos una persona con un ego muy alto. Como el ego es la importancia del yo, estamos hablando de una persona que se cree muy importante, de hecho se cree más importante que los demás y por lo tanto con más derechos. Por ejemplo:

  • Alguien que se cuela en una cola. Si alguien en su trabajo (un jefe por ejemplo) le indica un procedimiento por el cuál puede mejorar su desempeño, saltará y a lo mejor hasta gritará, pero seguro se enfadará, porque alguien le ha dicho que no es perfecto, “¿cómo se atreve a decirme lo que tengo que hacer? ¿quién se cree que es?”.
  • Es el que le invitas a casa, te pone los pies encima de tu nueva mesa que te encanta, y cuando le pides educadamente que baje los pies te contesta de mala manera, y a lo mejor hasta ni baja lo pies.

Cuando se llega al extremo, se convierte en lo que llamamos un egocentrista. Él es el centro del mundo y los demás sólo están para servirle. Como dice la expresión “Dios los cría, y ellos se juntan”. Es habitual que estas personas, por la autocreencia de lo importantes que son, sólo se junten con personas que son “importantes”. Pero no todos los egos son iguales y la importancia viene de qué valoran como importante. Más ejemplos:

Si lo que más valoran es la inteligencia tenemos lo que conocemos como los típicos intelectuales. Hablan con un lenguaje que sólo entienden ellos, o aunque los entiendas, suenan pedantes. Siempre están demostrando lo mucho que saben, y sobre todo pretenden demostrar que tú no tienes ni idea. Si lo que más valoran es el dinero, sólo se juntarán, con gente de dinero, y despreciarán a los pobres. Les gusta demostrarlo comprándose el coche más grande posible, aunque casi no tengan dinero para pagarlo. Si lo que más valoran es la belleza personal, haceros la idea.

Pero puede salir por cualquier lado, puede ser que lo que valore sea precisamente no tener dinero, y desprecia a los que sí lo tienen. Ya sabemos que hay frases en la sabiduría popular como que el dinero lo pudre todo, o que es el primer mal de todos, etc. Esto genera muchos problemas, porque dicha persona no querrá tener dinero. O en cambio, puede que cuando lo tenga, su ego cambie y decida que lo que define la importancia de la persona sea el dinero, u otro valor diferente. La cuestión es que estoy exagerándolo y llevándolo al límite para que quede bien claro lo que es el ego. Al fin y al cabo está bien saber valorar la belleza, el dinero, la inteligencia, etc.

De hecho todos tenemos un poco de ego, pero como todo: hay grados. Los budistas pretenden eliminar el ego. Eso está bien si eres un monje budista, pero si eres una persona que vive en el mundo actual, no es lo más recomendable.

Habitualmente el ego es una protección que nos generamos cuando hay una autoestima baja. Todos tenemos rasgos positivos, pero si no te valoras a ti mismo por el mismo hecho de ser una persona, necesitas de algo que haga a unas personas inferiores y a los demás superiores, y eliges inconscientemente la que a ti te hace superior. Si es el dinero, y tengo mucho, “soy superior” a todos los que tienen menos que yo. Pero esto genera problemas que todos conocemos. Este complejo de superioridad va unido con el de inferioridad. Se sentirá inferior a los que tienen más dinero que él, y hará lo que sea necesario para conseguir más y más. Para conocer las consecuencias de esto no hay más que coger la portada de cualquier periódico.

En cambio una persona con una autoestima fuerte, es una persona humilde, con un autoconcepto preciso, aunque no es necesario. Suelen ser personas muy agradables de tratar, humildes, que tratan a todos por igual, que se quieren a sí mismos y a los demás, que no se dejan llevar por las presiones sociales. Como suelen ser muy independientes, suelen recibir críticas del tipo “eres un egoísta, no piensas en los demás”. Cuando una persona suele decir esta frase, con “los demás” se refiere a “yo” (hemos vuelto al ego).

Egoísta versus egocentrista

Por eso termino con dos palabras: egocentrista y egoísta. Reclamo la positividad del egoísmo. Si todos hiciésemos lo que realmente queremos (siempre que no perjudicásemos a los demás, ese es el límite), estaríamos mejor con nosotros mismos, lo cual transmitiríamos a las demás personas. Algunas personas dicen que el mundo, si fuese así, sería horrible. Yo lo que me pregunto es qué es lo que quieren hacer estas personas para que piensen algo así.

¿Te has visto identificado con alguna parte del artículo? ¿te gustaría trabajar tu autoestima? Ponte en contacto conmigo para recibir sesiones individuales.


Sergio Martínez

1 COMENTARIO
  • Miquel
    Responder

    Muchas gracias por la explicación;..con meridiana claridad..excelente))

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